Se cae un enlace. La persona que armó esa red hace ocho años está de licencia. Nadie sabe qué hace ese cable, por qué esa VLAN se llama así ni cuál de los dos routers es el principal.
La documentación tiene mala fama porque se piensa como un requisito de auditoría. En realidad es lo que separa "lo resolvemos en 40 minutos" de "lo resolvemos cuando vuelva".
Lo que sirve de verdad y no requiere un proyecto:
- Diagrama de red actualizado. Uno, en un solo lugar, con fecha.
- Inventario con función, responsable y criticidad de cada equipo
- Direccionamiento IP y VLANs, con quién es quién
- Credenciales en un gestor de contraseñas, con acceso de emergencia definido
- Procedimientos de las cinco cosas que más se hacen: alta de usuario, baja, restaurar un archivo, conmutar el enlace, reiniciar el sistema de gestión
- Contactos de proveedores con número de contrato y nivel de servicio
- Un registro simple de cambios: qué se tocó, cuándo y por qué
Regla práctica: la documentación se escribe cuando se hace el trabajo, no después. Y se valida haciendo que otra persona la use para ejecutar el procedimiento. Si no puede, no está documentado.
Además, si alguna vez cambiás de proveedor, esto es exactamente lo que tenés que poder pedir y recibir.
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