El día del incidente nadie va a leer un manual de 60 páginas. Va a leer una hoja, si existe.
Lo mínimo que tiene que estar escrito, decidido de antemano:
- Quién decide. Una persona con nombre y su reemplazo. En un incidente, la peor situación es cinco personas opinando y nadie autorizando.
- A quién se llama y en qué orden: interno, proveedor de IT, seguro, legales. Con teléfonos que no dependan del sistema que se cayó.
- Qué se hace en los primeros 30 minutos. Aislar de la red no es apagar: apagar un equipo puede destruir evidencia en memoria que sirve para entender qué pasó.
- Qué NO se toca hasta que llegue quien sabe.
- Dónde están los backups, quién tiene las credenciales para restaurarlos y en qué orden se levantan los servicios.
- Quién le habla a los clientes y qué se dice. El silencio hace más daño que la mala noticia.
- Si aplica, obligaciones de notificación y contacto del seguro.
Y algo que se olvida siempre: imprimila. En papel, en la oficina y en la casa del responsable. Si el incidente cifró el servidor de archivos, el plan que estaba ahí adentro no existe.
Media hora de reunión y una hoja. Es la mejor media hora que vas a invertir este año.
30 de octubre de 2026
Por qué mueren los desarrollos internos
28 de octubre de 2026
Tu proveedor tiene acceso permanente a tu red. ¿Quién lo controla?
26 de octubre de 2026
“Migrar a la nube sale más barato”