La caída más tonta: un certificado que venció
Un lunes a la mañana el sistema deja de funcionar. Los clientes ven una advertencia roja de seguridad en el navegador. Nadie tocó nada.
Venció un certificado.
Es la caída más evitable que existe y sin embargo sigue pasando en todos lados, incluso en empresas enormes. El motivo es siempre el mismo: el aviso de renovación llegó al mail de alguien que ya no está, o a una casilla que nadie mira.
La familia completa de "cosas que vencen y tiran servicios abajo":
- Certificados SSL de sitios, APIs e intranets
- Certificados internos: VPN, correo, sistemas de gestión
- Dominios. Sí: se caen empresas por no renovar un dominio.
- Licencias de firewall, antivirus, backup y virtualización
- Contratos de soporte de hardware
- Tokens y claves de API de integraciones
La solución es aburrida y funciona: un inventario único de vencimientos, con responsable y fecha, monitoreado automáticamente y con alertas a 60, 30 y 7 días. Para SSL, además, automatizá la renovación —Let's Encrypt existe hace una década— y monitoreá igual, porque la automatización también falla en silencio.
¿Sabés qué vence en tu empresa en los próximos 60 días?